Dije que sí a 225 personas y 115 no han entrado

3 min de lecturaPor Víctor

Doscientas veinticinco. Son las personas que han pedido entrar en Veinte y a las que he contestado que sí.

Ciento quince no han entrado.

No les dije que no. El correo con la invitación salió. Pidieron entrar, les abrí, y ahí se acabó la historia. Más de la mitad.

Lo primero que pensé

Que era culpa mía, por tardar. Alguien pide entrar a las once de la mañana, yo lo veo por la noche, y para entonces ya está en otra cosa.

Fui a mirarlo. De las invitaciones de las que tengo guardada la hora, la mitad salieron en menos de hora y media. Y a quien le llegó en menos de una hora no le ha dado por entrar más que a quien tuvo que esperar toda la tarde. Más o menos la mitad en los dos casos.

No era eso.

Lo que sí dicen los números

Quien entra, entra enseguida.

Hay 57 personas de las que sé cuándo salió su correo y cuándo crearon la cuenta. 48 lo hicieron en menos de un día. Otras 8, al día siguiente. Una, al tercero. Después de eso, por su cuenta, no ha entrado nadie.

O sea, que la invitación caduca aunque yo no le haya puesto fecha. Si no la usas esa tarde, lo más probable es que no la uses nunca.

Lo comprobé sin querer. El 26 de septiembre mandé un recordatorio a 71 personas que tenían la invitación sin usar. Entraron seis.

Dos sospechas que no puedo demostrar

La primera es el correo. De quienes me dieron una dirección de Gmail ha entrado algo más de la mitad. De quienes me dieron una de Hotmail o de Outlook, cuatro de cada diez. No sé si es casualidad o si mi invitación está durmiendo en alguna carpeta de correo no deseado. No tengo forma de verlo.

La segunda escuece más. Más de la mitad de las peticiones hablan de trabajo: gente de los grupos de empleo que vio el enlace y pidió entrar. Entran algo menos que el resto. Y tiene sentido: buscaban trabajo y les llegó un correo invitándoles a una red social.

Y la prensa

En la entrada anterior escribí que la gente no había venido «de un anuncio ni de la prensa». Eso ya no es verdad del todo: el 1 de octubre una agencia publicó una noticia sobre Veinte y la recogieron unos cuantos periódicos.

Desde entonces han llegado 48 peticiones. En los tres días de antes habían llegado 58. No sé separar cuántas vienen de cada sitio, así que desde hoy el formulario apunta desde dónde llega cada una. Está contado en la política de privacidad.

Lo que me llevo

Llevaba semanas contando peticiones como si fueran personas dentro. No lo son. Una petición es alguien que tuvo curiosidad un minuto. Entrar es otra decisión, y se toma esa misma tarde o no se toma.

Una cosa es abrir la puerta y otra que alguien la cruce.

Así que el número que voy a mirar ya no es cuántos piden entrar. Es cuántos entran el primer día.

Y si eres una de esas 115 personas: tu invitación sigue valiendo, no caduca. Busca el correo, que puede estar en la carpeta de no deseado. Si no aparece, escríbeme.

Víctor · fundador de VeinteSocial
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